Para invertir debemos elegir un intermediario.

Antes de tomar la decisión y apostar por una inversión en concreto, ustedes debe elegir un intermediario a través del cual podrá llevar adelante la operación. Y pueden ser:

  • Una agencia o sociedad de valores
  • Una entidad de crédito (banco o caja).

Pero, CUIDADO, jamás confíe sus ahorros a un intermediario no autorizado, por más tentadora que parezca la oferta o por más profesional que parezca este intermediario

¡Y tenga en mente!:

Sólo las entidades autorizadas e inscritas en los organismos oficiales pueden prestar servicios de inversión.

Estos intermediarios autorizados le recomendarán productor de inversión de acuerdo a su perfil de inversor. Lo normal sería que le fuesen haciendo preguntas para determinar sus metas, horizonte temporal, tolerancia al riesgo,etc.. Usted también debe tomar un rol activo y hacer preguntas como las que vamos a ver a continuación:

¿Cuál será el rol del intermediario?

Un buen número de inversores se enojan con sus respectivas entidades financieras después de bajas importantes en los mercados y empiezan a surgir comentarios como por ejemplo: “Ellos se tendrían que ocupar bien de mis inversiones; la bolsa bajó y no me han avisado, ahora perdí gran parte de mi dinero”. Por lo tanto, recomendamos que en el momento de entablar la relación, también se determine el papel y las expectativas de cada uno. Pero no estemos excento de todo tipo de responsabilidades, ya que uno también debe preguntarse: ¿ejecutará el intermediario las órdenes que le transmití?, ¿ofrecerá un servicio añadido de asesoramiento?. Recuerde que su entidad no puede contratar ningún producto que usted no haya solicitado.

¿Cuáles son los gastos y comisiones que tendré que pagar?

Un dato a tener en cuenta es que no todas las entidades cobran lo mismo por la prestación del mismo servicio. Recordemos que las comisiones reducen la rentabilidad de su inversión, y a veces hasta de forma muy significativa.

Necesita conocer los gastos en los que puede incurrir en función del tipo de operativa que planee llevar a cabo, distinguiendo entre los costes y comisiones por cada operación realizada (órdenes de compra-venta de valores, traspasos, ingreso de cheques, etc.) y los gastos y comisiones de administración y depósito o custodia. Para el inversor a largo plazo, que no tiene previsto mover mucho el dinero, las comisiones por operaciones tendrán menos importancia. Le afectará más que las comisiones y costes de administración y custodia sean bajos.

No se olvide de distinguir entre los gastos y comisiones de administración y custodia (que son los gastos fijos) y aquellos costes variables, por cada operación realizada.

Un inversor a medio o corto plazo que realiza más operaciones de compra y venta va a necesitar una entidad que cobre menos comisiones de intermediación para no ver muy disminuida su rentabilidad.

Las entidades autorizadas están obligadas a publicar un folleto de tarifas máximas, pero siempre que sea posible, no se conforme con esta información únicamente. Exija que le entreguen por escrito los gastos y comisiones que se van a aplicar de forma efectiva en su caso particular, sobre todo si le ofrecen condiciones más ventajosas que las descritas en el folleto

¿Qué información recibiré sobre el estado de mis inversiones?

Es de suma importancia que a usted se le notifique con qué frecuenta es que recibirá información sobre el estado de los valores o productos que posee: gastos, su rentabilidad,etc. Asesórese sobre las posibilidades de consultar esta información en la web. Pida que le enseñen un modelo de la información periódica que ellos envían y que se le expliquen con la claridad necesaria. Es relevante que usted la entienda para poder hacerle un seguimiento a sus inversiones.